Jacopo estudia cuarto de Derecho y de lo único que se arrepiente de su Erasmus es de no haberlo vivido antes: “Es una experiencia que siempre había tenido en mente. Podría haberla disfrutado durante más meses en otra ciudad además de aquí, pero la indecisión me pudo hasta que dije: ‘Ahora o nunca’”. Y fue entonces cuando comenzó su aventura rumbo a la capital del Turia.

La playa de la Malvarrosa y la Ciudad de las Artes y las Ciencias son sus rincones favoritos. Para un parmesano como él, vivir a la orilla del mar Mediterráneo en una ciudad tan verde como Valencia es un lujo que le encanta disfrutar cada vez que hace buen tiempo. Antes de venir no conocía mucho la ciudad ni tampoco el español. Pensaba encontrar mucha diversión y “vida loca”, comenta y, aunque también ha vivido muchas fiestas en ESN, también asegura haber aprendido mucho de la cultura española.

Barcelona, Málaga, Granada, Sevilla y Córdoba son algunos de los destinos que ha visitado con los amigos que ha hecho y el próximo ya lo tiene claro: Ibiza con ESN. Y es que para él, ESN en UV no es solo una organización donde conocer gente de todo el mundo, sino que es un grupo de amigos que ayudan a estudiantes como Jacopo a descubrir Valencia: “La gente es muy abierta, te acogen y te hacen sentir parte de las actividades. Para ellos, eres uno más.”

Aprender el español no le supuso ningún problema con la cantidad de personas que tiene a su alrededor para practicarlo. En poco más de un mes, este italiano de 24 años ya se había adaptado perfectamente: “Esta experiencia me ha convertido en una persona mucho más independiente, más tolerante. Veo las cosas de otra forma.” Compartirla con ESN le ha permitido aprender de los demás y también enseñar. “Convivir con diferentes culturas te hace crecer”.

Además de convivir con otras culturas, ha aprendido de la valenciana a través de las Fallas. El nunca había visto una fiesta así en su país y lo que más le gustó fue la alegría de la gente: “No solo viven las Fallas del 15 al 19 de marzo, sino que a finales de febrero, la gente ya va a las mascletás y organiza paellas en los casals.” Tal y como Jacopo ha aprendido a partir de su experiencia, “las Fallas son una fiesta difícil de explicar. Tienes que vivirlas para entenderlas”.

En el ámbito académico también ha aprendido mucho. Al contar con clases más reducidas que en Italia –entre 30 o 40 personas-, los profesores se saben los nombres de los alumnos y están más atentos a sus necesidades. Además, la evaluación continua le ha quitado gran carga de estudio para los exámenes finales.

A Jacopo todavía le quedan dos meses de Erasmus y ya tiene claro que volverá de visita este verano y es que, como bien ha aprendido, “Valencia enamora”.

[English]

Jacopo’s experience in Valencia: "Valencia is lovelly"

Jacopo studies the fourth course of his Law Bachelor's and the only thing he regrets about his Erasmus is haven’t done it before. “It’s an experience I always had in my mind. I could have done it more months or in other country apart from here, but I was indecisive until the moment I said: ‘Now or never’”. And then, he started his adventure to Turia’s capital city.

Malvarrosa beach and the Arts and Sciences’ city are his favourite places. For a Parmesan boy like him, living next to the Mediterranean Sea in a green city like Valencia, is a pleasure he loves to enjoy every sunny day. Before he came, knew nothing about the city nor about Spanish. He expected to find a lot of fun and the “crazy life” he said, but he has also enjoyed many ESN parties and so has learnt a lot about the Spanish culture.

Barcelona, Málaga, Granada, Sevilla and Córdoba are some of the places he has visited with his new friends. The next one will be Ibiza with ESN. For him, ESN en UV it’s not only an organization where everyone can meet people from all over the world, but also a group of friends who help students like Jacopo in such things like discovering Valencia: “The people is very open-minded. They make you part of the activities, and they treat you like another friend”.

Learning English hasn’t been a problem since he has had peoplea around to practise it. In less than two months, this 24 year-Old Italian man had adapted perfectly into Valencia's lifestyle: “This experience has changed me. Now, I’m more independent, more tolerant. I see the things in a different way.” Sharing my Erasmus experience with ESN allowed him not only to learn about other people’s experience but to share his too. “Living with different cultures makes you growing up”.

Also, he has learnt about Valencian culture during the Fallas. He had never seen any other celebration like this in his country and what he liked the most was the joy of the people: “They don’t live Fallas only during 15th to 19th of March; they start going to mascletás and organizing paellas in casals by the end of February.” As Jacopo has learnt in his experience, “Fallas are a difficult party to explain. You have to live it to understand them.”

In the University he also has learnt important things. With smaller classes than in Italy –between 30 and 40 students-, the teachers know each student’s names and they are more attentive to their needs. Furthermore, the continuous evaluation left him with more time for fun because he had to spend that much time studying for finals.

Jacopo has two more months but he already knows he will come back in summer because, as he stated, “Valencia is lovely”.