Elena, estudiante erasmus de Psicología en la Universitat de València, tenía claro que su destino erasmus sería España. Le llamaba mucho la atención por la fama que este país tiene sobre la diversión, la calidez de la gente... De entre sus opciones, se decidió por Valencia viendo fotos de la ciudad, por la playa y la temperatura, entre otras razones.

Dice que, debido a la similitud de culturas
entre España e Italia, no notó tanto impacto
al llegar y le fue muy fácil adaptarse a su
nueva ciudad y a la gente. Según dice, los
italianos y los españoles son muy parecidos. Tampoco fue una dificultad para ella el idioma. Elena, desde pequeña, ha escuchado música en español y ya tenía el oído acostumbrado a esta nueva lengua- que ha aprendido también a hablarla sin ningún problema. Comenta que Valencia no solo ha cumplido con sus expectativas, sino que las ha superado.
“En Valencia tienes todo lo que necesitas”.

La única dificultad que ha encontrado ha sido en la universidad. “Es muy distinta a mi facultad. Aquí hay que asistir a todas las clases, hacer prácticas y no tienes tiempo de estudiar hasta la fecha de los exámenes. En Italia me parece más fácil porque te dan un libro y tú eliges la fecha del examen”. Aun así, los compañeros de la universidad la han ayudado siempre que lo ha necesitado y ha hecho buenos amigos de allí.

En estos seis meses como estudiante erasmus, asegura haber madurado y crecido mucho como persona. Ha aprendido a ser más independiente, administrarse el dinero, vivir sola, hablar un nuevo idioma o tener más responsabilidad. Además de la gente que ha conocido y todas las experiencias que ha vivido en esta ciudad.

Aparte de en la universidad, Elena ha conocido a mucha gente gracias a los viajes y actividades de ESN. Cuenta que en las fiestas de los martes noche en Natura Dub conoció a muchos de los que ahora son sus mejores amigos en Valencia. También los voluntarios de ESN han sido un apoyo para ella: “Desde que llegué, ESN me ha ayudado mucho. Dos de los voluntarios vinieron a recogerme al aeropuerto. Han sido erasmus también, así que conocen bien las dificultades que podemos tener y siempre están para echar una mano. Además, las fiestas me han gustado mucho y los viajes que he hecho con ellos (Madrid y Alicante) han estado bien organizados”.